LA PAZ DE UTRECHT, EL DECLIVE TERRITORIAL EN EUROPA DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA

Este trabajo corresponde con una PEC (Prueba de Evaluación Continua) de la asignatura Baja Edad Moderna (2024) del grado de Geografía e Historia de la UNED (©El autor).





1. Introducción sobre el tema y justificación de la elección

La presente PEC[1] analiza e interpreta el Tratado de Utrecht[2], también conocido como Paz de Utrecht o Tratados de Utrecht y Rastatt, a través del seguimiento y estudio tanto de las obras reseñadas en la Biografía como de las páginas webs de la Webgrafía de este trabajo.

La elección de este tema, el tratado de Utrecht, de todos los ofrecidos por el equipo docente[3], se debe a la enorme trascendencia que tuvo dicho tratado para nuestra nación, al producirse un cambio significativo del territorio gobernado por la Monarquía de España, la cual perdía todos sus territorios europeos: Luxemburgo, Países Bajos, Milán, los presidios de Toscana, Cerdeña y reino de Nápoles, en favor de Austria; Sicilia, Lomellina, Valsesia y ducado de Monferrato, en favor de Saboya; y Güeldres y Neuchâtel en favor de Prusia. Asimismo, también le fueron arrebatados Gibraltar y Menorca, dentro de la propia península ibérica e islas Baleares, a manos de una hegemónica Gran Bretaña. No obstante, conservó sus posesiones ultramarinas en América, África y Asia[4].

Los materiales y fuentes utilizadas pueden dividirse en dos grandes bloques: la Bibliografía, reseñada al final de la PEC, compuesta por el material físico utilizado para adquirir los conocimientos básicos sobre la materia; y la Webgrafía, señalada tras la Bibliografía. En la Webgrafía se reseñan las páginas web utilizadas, todas ellas imprescindibles para la realización del presente estudio, destacando el artículo publicado en la web del Real Instituto Elcano[5]: “Gibraltar y el Tratado de Utrecht”. Asimismo, se debe reseñar a la par el apartado “Anexos de documentos, gráficos, mapas, fotografías, etcétera.”, donde se ha adjuntado un mapa europeo después de Utrecht, en el cual podemos observar la organización territorial de España[6] tras el tratado, con el consiguiente declive territorial que sufrió nuestro país.

Para terminar, los objetivos del trabajo ya se han indicado al principio de este tema: analizar e interpretar el Tratado de Utrecht y su gran relevancia tanto a nivel nacional como internacional, a través de las fuentes utilizadas en la Bibliografía y Webgrafía; y su estructura y organización es la siguiente:

1.     Introducción sobre el tema y justificación de la elección.

2.     Desarrollo del tema y relación con los contenidos de la asignatura.

2.1.  Antecedentes del conflicto.

2.2.  El desarrollo de la contienda.

2.3.  El Tratado de Utrecht.

2.4.  El equilibrio en Europa.

3.     Conclusiones del trabajo.

4.     Bibliografía y webgrafía.

5.     Anexos de documentos, gráficos, mapas, fotografías, etcétera.

5.1.  Mapa después de Utrecht.


2. Desarrollo del tema y relación con los contenidos de la asignatura

2.1. Antecedentes del conflicto

Antes de comenzar el desarrollo propiamente dicho del Tratado de Utrecht, tenemos que remontarnos unos años atrás en el tiempo. Ya en el reinado de Carlos II de España, sus contemporáneos, la élite política, económica y militar de la época, pudieron constatar la esterilidad de este. Por lo tanto, el futuro de los territorios europeos de la Monarquía de España pasó a ser un tema de gran preocupación tanto para el monarca como para las potencias dominantes del momento: Gran Bretaña, Provincias Unidas, Francia, Austria-Hungría y Prusia y los príncipes alemanes.

Carlos II nació el 6 de noviembre de 1661, y prontamente fue nombrado rey, a la muerte de su padre Felipe IV[7]. Por lo tanto, su madre Mariana de Austria[8] ocupó la regencia hasta 1675, cuando el monarca alcanzó la mayoría de edad (14 años). El rey contrajo nupcias en dos ocasiones[9], pero finalmente falleció el 1 de noviembre de 1700 sin descendencia. El monarca designó en vida como su sucesor a José Fernando Maximiliano[10], hijo de Maximiliano Manuel, duque elector de Baviera, y de María Antonia de Austria, hija de la infanta Margarita[11]. Por consiguiente, José Fernando Maximiliano era sobrino de Carlos II. Pero el heredero murió el 6 de febrero de 1699, un año antes que el propio Carlos II, por lo que volvió a plantearse el problema de la sucesión al trono. A partir de ese momento, los dos candidatos fueron el archiduque Carlos[12] y Felipe de Anjou[13].

El monarca español designó como heredero al aspirante francés, Felipe de Anjou, futuro Felipe V[14]; pues pensó que solo los Borbones podrían asegurar íntegramente los territorios de la Monarquía de España[15]. Sin embargo, la disconformidad del bando austracista[16] provocó una guerra por la sucesión al trono. La lucha de intereses repercutió a nivel internacional, y pronto el conflicto se convirtió en la guerra más importante de su tiempo. Por un lado, se encontraban los aliados: Inglaterra, Provincias Unidas de los Países Bajos, Sacro Imperio Romano Germánico, Ducado de Saboya, Dinamarca y Portugal; y, por el otro, Francia y España, con el único apoyo de Baviera, Mantua y Colonia.

2.2. El desarrollo de la contienda

La Guerra de Sucesión Española se desarrolló entre los años 1701 y 1713, y tuvo enormes repercusiones internacionales. Inicialmente se combatió en Italia, Países Bajos, Rin y Francia, lejos de la península ibérica. Además, en Baviera vencieron los Aliados, en dos batallas continuas; asimismo, los franceses fueron también derrotados en los Países Bajos y norte de Italia.

En 1705 la lucha llegó a España, cuando los austracistas dominaron los territorios que componían la Corona de Aragón. Asimismo, desarrollaron acciones de menor grado en América. Luis XIV intentó negociar el reparto de los territorios de la Monarquía de España[17], pero la guerra continuaría. Los franceses abandonaron los Países Bajos y levantaron el asedio de Turín; en cambio, los aliados conquistaron el Milanesado y Mantua. En 1707 la guerra internacional tomaba un cariz diferente de la producida en España: mientras que en los territorios europeos España perdía importantes regiones, como Milán o Nápoles, en España, James Fiz-James Stuart, el duque de Berwick[18], vencía en la transcendental Batalla de Almansa[19]. Además, las tropas borbónicas reconquistaban los reinos de Aragón y Valencia, e iniciaban la reconquista de Cataluña.

La guerra en Europa continuó con victorias de los aliados, mientras que las tropas francesas perdían batalla tras batalla. Los aliados exigieron a Luis XIV que expulsara a su nieto Felipe del trono español, negándose a ello el monarca galo. Sin embargo, se produjeron dos hechos que cambiaron la situación y precipitaron las conversaciones de paz: el ascenso al poder de los tories[20] en Inglaterra[21], que hartos de la guerra y de los perjuicios a sus intereses económicos se inclinaron por la paz; y la muerte del emperador José I[22], el hermano del pretendiente Carlos, por lo que este último fue coronado como nuevo emperador[23]. Por este hecho, la solución austriaca pasó a ser una amenaza para los aliados, ya que Carlos podría convertirse, al mismo tiempo, en el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y en el rey de España, acumulando en su poder ambas coronas.

Finalmente, la guerra en España se resolvió a favor de Felipe V, sobre todo gracias al apoyo de Castilla. El duque de Berwick tomó Barcelona[24], y casi un año después fue conquistada Mallorca[25].

2.3. El Tratado de Utrecht

Los acuerdos de paz del Tratado de Utrecht[26] reorganizaron nuevamente a Europa, al repartir los territorios europeos que habían pertenecido a la Monarquía de España a otras potencias del “viejo continente”. Además, se produjo otro hecho de enorme importancia: la derrota de Francia y el fin de su hegemonía.

Este apartado, a su vez, podemos dividirlo en tres bloques: los acuerdos políticos, territoriales y comerciales. A continuación, se describen dichos acuerdos:

En cuanto a los acuerdos políticos, cabe mencionar que las terceras potencias temían que tanto los Borbones como los Habsburgo consiguieran aún más poder. En un principio, Luis XIV se negó a que Felipe V renunciara al trono de Francia[27], así que se propuso que el duque de Saboya[28] accediera al trono español. Sin embargo, Felipe V accedió y renunció a sus derechos de acceso a la Corona francesa[29]. En cambio, el emperador continuó utilizando el título de Rey de España como Carlos III, no reconociendo así a Felipe V. Por otro lado, ocurrieron otros acontecimientos importantes: Luis XIV dejó de apoyar a la Casa Estuardo, el elector de Brandeburgo fue elevado al título de Rey de Prusia y el duque de Saboya recibió el de rey de Sicilia. Por último, se creó un noveno electorado del Imperio, el ducado de Hannover[30].

En referencia a los acuerdos territoriales, como ya se ha mencionado en el tema “1. Introducción sobre el tema y justificación de la elección”, se procedió al reparto de los dominios europeos de la Monarquía española, por lo que se incumplió el deseo de Carlos II de mantener íntegros sus territorios. España conservó su imperio de América y sus posesiones en África y Asia, pero en Europa se redujo a su territorio actual[31]. En consecuencia, así quedaron repartidos los territorios:

1.     Gran Bretaña consiguió Gibraltar (1704) y Menorca (1708), durante el trascurso de la contienda.

2.     Provincias Unidas obtuvo el derecho de situar defensas en la frontera entre los Países Bajos y Francia.

3.     Austria conservó Mantua y recibió los siguientes territorios europeos de España: Países Bajos, Luxemburgo, ducado de Milán o Milanesado, presidios de la Toscana, reino de Nápoles y Cerdeña.

4.     Saboya obtuvo Sicilia, Lomellina, Valsesia y Monferrato.

5.     Prusia obtuvo el Güeldres español y el principado de Neuchâtel suizo.

6.     Francia, la gran derrotada junto a España, perdió algunas localidades de los Países Bajos y tuvo que destruir las fortificaciones de Dunquerque. En América cedió a Inglaterra los siguientes territorios: Acadia, la isla de Terranova, la Bahía de Hudson y la isla de San Cristóbal (Antillas); pero, a su vez, obtuvo el ducado de Orange.

Finalmente, en cuanto a los acuerdos comerciales, es necesario destacar que Gran Bretaña, como la fuerza victoriosa y más beneficiada por los acuerdos de paz, se convirtió en la gran potencia marítima y mercantil europea.

Los ingleses se beneficiaron de las “clausulas comerciales” para realizar transacciones mercantiles en la América española. Pero sobre todo salieron beneficiados por dos derechos que se le otorgaron: el asiento de negros (o esclavos) y el navío de permiso. El asiento de negros era el monopolio del comercio de esclavos. Los asientos fueron contratos realizados entre la Monarquía española y particulares. En la página web “Encrucijada de mundos: Identidad, imagen y patrimonio de Andalucía en los tiempos modernos”[32] podemos encontrar la siguiente información sobre los asientos: “Los asientos fueron contratos firmados entre la Monarquía Hispánica y particulares solventes mediante los cuales se externalizaba un servicio concreto”; o, más específicamente, sobre los asientos de negros: “En su caso los asientos de negros eran contratos que externalizaban la introducción en las Indias española de personas esclavizadas, normalmente procedentes de diferentes regiones de África. Estos asientos otorgaban dicho monopolio regulando los esclavos que podían ser introducidos anualmente a cambio de una cantidad de dinero prefijada por licencia, esclavo, pieza de Indias o toneladas”. En cuanto al navío de permiso, se trataba del derecho de enviar[33], con cada flota española y sin aranceles, un buque inglés a la América española. En este punto, se añade el siguiente texto, publicado online en la página web de Ondacero[34]: “El ‘Navío de Permiso’ no rompía el monopolio español, pero autorizaba a Inglaterra a enviar un barco al año con una capacidad de carga de 500 toneladas a las colonias españolas americanas para comerciar con ellas. Lejos de ajustarse a lo pactado, los ingleses aprovecharon la concesión para transportar más mercancías de las permitidas y realizar contrabando con productos procedentes de Jamaica, en alta mar. El negocio era redondo y lo fue durante años... Pese al tratado de Utrecht, Inglaterra y España mantuvieron siempre las espadas en alto. Las relaciones, lejos de ser buenas, dieron lugar a numerosos conflictos, continuaron las acciones de piratas y corsarios contra nuestros barcos y nuestros buques. En 1750 Gran Bretaña renunció al navío de permiso y también al asiento de negros, recogido en el tratado de Utrech. […]”.

Estos derechos supusieron el fin del monopolio español sobre el comercio con sus territorios de América. Francia también tuvo que hacerles a los ingleses, obligatoriamente, concesiones comerciales; y el Tratado de Methuen[35] firmado con la Corona portuguesa también les favoreció.

En definitiva, tras el Tratado 0de Utrecht se originó una superioridad comercial británica, en detrimento de la francesa. La cesión de territorios galos en América del Norte, fue un primer paso para el monopolio de Gran Bretaña. Sin embargo, la disputa por las tierras del Nuevo Continente, llevaría posteriormente a más problemas y conflictos entre ambos.

El objetivo primordial del tratado era evitar que se produjera una nueva hegemonía de cualquier potencia[36]. Se organizaron congresos para encontrar soluciones pacíficas a los problemas que surgían, pero no tuvieron realmente resultados positivos.

2.4. El equilibrio en Europa

Carlos VI, el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, seguía sin reconocer a Felipe V e insistía en reivindicar el trono de España. Sin embargo, el hecho de no tener ningún hijo varón le obligó a pactar diplomáticamente, tanto con el propio Imperio como con las potencias continentales, para que se reconociera la Pragmática Sanción de 1713[37]. El hecho de no tener un descendiente masculino debilitó al emperador, y las potencias intentaron sacar partido de su difícil situación: Inglaterra no aceptó primeramente dicho edicto[38], y Francia se confabuló en su contra. Así, se produjo una alianza entre Gran Bretaña y Francia, que duró desde el año 1716 hasta el 1731.

Al mismo tiempo, Felipe V se encontraba molesto por la pérdida de todos los territorios italianos de la Monarquía española tras el Tratado de Utrecht[39], ya que los consideraba parte de su patrimonio[40].  Por lo tanto, aprovechando la detención del inquisidor general[41] en Milán conquistó Cerdeña[42]; y un año más tarde, tomó el reino de Sicilia, que se encontraba en poder del duque-rey de Saboya. Se fundó la Cuádruple Alianza, compuesta por Francia, Gran Bretaña, Provincias Unidas de los Países Bajos y Austria, y se produjeron dos sucesos importantes: el 11 de agosto de 1718 los ingleses derrotaron a los españoles en la Batalla del Cabo Passero[43]; y, poco más tarde, los franceses tomaban Fuenterrabía y San Sebastián, en el País Vasco español[44]. Todo esto provocó que Felipe V negociara.

En el Tratado de la Haya[45], Felipe V tuvo que renunciar a sus recientes conquistas en Italia, uniéndose a la alianza. Rechazó de nuevo el trono de Francia y aceptó las cláusulas del Tratado de Utrecht. Sin embargo, tanto Austria como España fueron beneficiadas: a Carlos VI se le entregó el reino de Sicilia, que en ese momento era gobernado por Saboya, quien recibió a cambio Cerdeña[46]; y el infante Carlos, hijo mayor de Felipe V y futuro Carlos III de España, fue reconocido como heredero del gran ducado de la Toscana. También se reforzó la alianza entre Francia y Gran Bretaña. Sin embargo, el predominio de Rusia en el Báltico y las aspiraciones austriacas al comercio marítimo amenazaban la hegemonía inglesa. Francia firmó un tratado defensivo con España[47], donde se acordaba una colaboración para recuperar Gibraltar con el apoyo del mismísimo rey de Inglaterra, que se comprometía a requerir la devolución al Parlamento británico; algo que al final no se llevaría a efecto. Pero el malestar de España inquietaba a la política en Europa. En el Congreso de Cambrai[48] se intentaron solucionar las tensiones entre España y Austria, pero terminó en fracaso. En cambio, en el Tratado de Viena[49] se formó una alianza frente a Inglaterra y Francia. En este tratado, el emperador Carlos VI reconoció a Felipe V como rey de España[50], y, a su vez, Felipe V aceptó la Pragmática Sanción.

En consecuencia, se creó la Liga de Hannover, compuesta por Francia, Gran Bretaña, Provincias Unidas y Prusia[51]. Aunque al final no se llegó a la guerra, gracias al ascenso en Francia del cardenal André Hercule de Fleury[52], que, apostando por la paz, negoció con España y Austria (Congreso de Soissons de 1728[53] y Convención de El Pardo de 1728[54]). Por otra parte, el acuerdo entre España y Austria no duró mucho tiempo, debido a la desconfianza austriaca a formalizar el matrimonio del infante Carlos con María Teresa y a su negativa a consentir el acceso de tropas españolas a los ducados italianos. Así, se reestableció la alianza entre España, Gran Bretaña y Francia en el Tratado de Sevilla de 1729[55]. Más tarde, el emperador Carlos VI ocupó los ducados italianos a la muerte del duque de Parma y Piacenza, pero Inglaterra intervino para que se respetaran los pactos.


3. Conclusiones del trabajo

El análisis del Tratado de Utrecht, también conocido como Paz de Utrecht o Tratados de Utrecht y Rastatt, se ha realizado a través del estudio de las obras reseñadas en la Biografía y las páginas webs de la Webgrafía de este trabajo, consignadas al final del mismo.

La elección del tema seleccionado, como ya se ha reseñado en el tema inicial “1. Introducción sobre el tema y justificación de la elección”, se debe a la enorme trascendencia política que ha tenido este tratado hasta nuestros días, tanto a nivel nacional como internacional. Un ejemplo de ello, es la pérdida de Gibraltar a manos de los ingleses, suceso no resuelto hasta el momento, que ha dado lugar a varios conflictos diplomáticos entre ambos países. Además, Gran Bretaña[56] no ha respetado en numerosas ocasiones el propio Tratado de Utrecht, invadiendo aguas españolas o aludiendo al derecho de independencia de Gibraltar[57].

Tras la Paz de Utrecht cambió considerablemente el mapa político europeo. España perdió todos sus territorios continentales, excepto los ultramarinos de América, África y Asia; y Francia perdió su hegemonía a favor de la nueva potencia marítima y comercial, Gran Bretaña. Los ingleses se beneficiaron de los derechos de asiento de esclavos y navío de permiso, como ya se ha mencionado antes, convirtiéndose en la primera potencia de la época. Por lo tanto, podemos deducir que la propia Guerra de Sucesión Española fue mucho más que una contienda entre dos antiguas dinastías, los Borbones y los Habsburgo, puesto que alcanzó grandes dimensiones, las propias de un conflicto internacional considerable, donde todas las potencias beligerantes tenían suficientes intereses en juego.

Aunque Felipe V accedió al final al trono de España en lugar del archiduque Carlos, posteriormente nombrado emperador como Carlos VI, no se puede hablar de ninguna manera de una victoria borbónica, puesto que España perdió todos sus territorios europeos, además de Gibraltar y Menorca. Al mismo tiempo, la Francia de Luis XIV perdió su hegemonía a favor de Gran Bretaña, y también le fueron arrebatados numerosos territorios en América del Norte.

Finalmente, cabe señalar, que, aunque en España y Francia gobernaron a partir de Utrecht los Borbones, en realidad ambas ramas pertenecían a dos familias reales distintas, emparentadas por la misma sangre, pero con diferentes intereses políticos.

Por todo lo expuesto, y como ya se ha indicado en el tema “1. Introducción sobre el tema y justificación de la elección”, al objeto de la mejor comprensión posible del tema desarrollado, el Tratado de Utrecht, se ha optado que la presente PEC tenga la estructura siguiente:

1.     Introducción sobre el tema y justificación de la elección.

2.     Desarrollo del tema y relación con los contenidos de la asignatura.

2.1.  Antecedentes del conflicto.

2.2.  El desarrollo de la contienda.

2.3.  El Tratado de Utrecht.

2.4.  El equilibrio en Europa.

3.     Conclusiones del trabajo.

4.     Bibliografía y webgrafía.

5.     Anexos de documentos, gráficos, mapas, fotografías, etcétera.

5.1.  Mapa después de Utrecht.

Por último, es relevante destacar, que, Felipe V, llamado el Animoso, alcanzó el trono español, pero el declive territorial en Europa marcaría a la nueva dinastía de la Monarquía de España.


4. Bibliografía

Haywook, John; Catchpole, Brian; Hall, Simon; Barratt, Edward. La historia del mundo en mapas, Susaeta, 2020.

Ribot, Luis. La Edad Moderna (siglos XV-XVIII), Marcial Pons Ediciones de Historia, 2022.


Webgrafía

https://www.realinstitutoelcano.org/analisis/gibraltar-y-el-tratado-de-utrecht/

https://www.nationalgeographic.es/historia/2021/10/por-que-la-paz-de-utrecht-fue-clave-en-la-historia-de-espana

https://www.fundacionpfizer.org/sites/default/files/01_los_tratados_de_utrecht_y_rastatt.pdf

https://www.cervantesvirtual.com/bib/historia/monarquia/carlos2.shtml

https://www.youtube.com/watch?v=bqDU9HAVAkQ

https://www.youtube.com/watch?v=R9Tv39b8WX0

https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/los-navos-anuales-de-permiso-del-asiento-de-esclavos-con-inglaterra-hasta-la-feria-de-portobelo-de-1731-0/html/02440ee0-82b2-11df-acc7-002185ce6064_12.html

https://grupo.us.es/encrucijada/asientos-de-negros-o-esclavos/

https://www.ondacero.es/emisoras/comunidad-valenciana/castellon/deportes/navio-permiso_201712135a30ef220cf22cef51876992.html

https://blogs.diariovasco.com/miradas-peaton/2019/08/31/san-sebastian-1719-principales-sucesos-durante-la-invasion-francesa/

https://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/5650547#:~:text=El%20Tratado%20de%20Utrecht%2C%20tambi%C3%A9n,Pa%C3%ADses%20Bajos%20y%20Alemania%2C%20respectivamente.


5. Anexos de documentos, gráficos, mapas, fotografías, etcétera

5.1. Mapa después de Utrecht

Mapa 1

Mapa 1: España después del tratado de Utrecht y Rastatt | Ilustración de Pedro Pablos. Fuente:  https://www.fundacionpfizer.org/sites/default/files/01_los_tratados_de_utrecht_y_rastatt.pdf



[1] PEC: Prueba de Evaluación Continua.

[2] El Tratado de Utrecht está formado por una serie de acuerdos multilaterales firmados por los países implicados en la Guerra de Sucesión Española, entre los años 1712 y 1714 en esas ciudades de los Países Bajos y Alemania, respectivamente.

FUENTE: https://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/5650547#:~:text=El%20Tratado%20de%20Utrecht%2C%20tambi%C3%A9n,Pa%C3%ADses%20Bajos%20y%20Alemania%2C%20respectivamente; página web anexada en Webgrafía.

[3] Todos los temas ofrecidos por el equipo docente están reseñados en la primera página de esta PEC.

[4] Como por ejemplo las Indias españolas, las islas Canarias o Filipinas.

[5] Real Instituto Elcano: FUENTE: https://www.realinstitutoelcano.org/analisis/gibraltar-y-el-tratado-de-utrecht/; página web anexada en Webgrafía. AUTOR: Martín Ortega Carcelén.

[6] Excepto los territorios ultramarinos.

[7] Carlos II fue nombrado rey el 17 de septiembre de 1665, con 4 años de edad.

[8] Hija del emperador Fernando III del Sacro Imperio Romano Germánico y de la infanta María Ana de Austria, hija de Felipe III de España.

[9] Con María Luisa de Orleans y Mariana de Noeburgo.

[10] Miembro de la familia Wittelsbach.

[11] Hermana de Carlos II y del emperador Leopoldo I.

[12] Hijo del emperador Leopoldo y biznieto de Felipe III.

[13] Nieto de Luis XIV y biznieto de Felipe IV.

[14] Primer rey de la Casa Borbón en España.

[15] Dejándolo por escrito el 2 de octubre de 1700 en su testamento, un mes antes de su muerte.

[16] Los austracistas fueron los partidarios del archiduque Carlos de Austria.

[17] Este primer intento de negociar de Luis XIV se produjo en 1705.

[18] Hijo del rey Jacobo II de Inglaterra y VII de Escocia, de la Casa Estuardo.

[19] La Batalla de Almansa se desarrolló el 25 de abril de 1707 en la localidad albaceteña de Almansa.

[20] Los tories componen el Partido Conservador británico.

[21] La llegada al poder de los tories fue en 1710.

[22] La muerte del emperador José I se produjo en 1711.

[23] El archiduque Carlos, pretendiente austracista, fue coronado como Carlos VI del Sacro Imperio Romano Germánico.

[24] La toma de Barcelona se produjo el 11 de septiembre de 1714.

[25] La conquista borbónica de Mallorca se produjo el 2 de julio de 1715.

[26] El Tratado de Utrecht también es conocido como Paz de Utrecht o Tratado de Utrecht-Rastatt.

[27] Las potencias europeas intentaron evitar así que las Coronas de Francia y España se unieran en una sola.

[28] Este hecho se debe a que el duque de Saboya era descendiente de Felipe II.

[29] Felipe V renunció al trono de Francia ante las Cortes de Castilla, el 5 de noviembre de 1712.

[30] El ducado de Hannover estaba vinculado a Inglaterra por el Act of Settlement de 1701 (Acta de Establecimiento o Ley de Instauración).

[31] Perdió Gibraltar y Menorca, si bien posteriormente recuperaría Menorca, del 19 de agosto de 1781 al 5 de febrero de 1782, en un enfrentamiento contra Gran Bretaña.

[32] Esta página web es un proyecto de investigación de la Universidad de Sevilla, integrado por investigadores e investigadoras de diferentes universidades andaluzas. FUENTE: https://grupo.us.es/encrucijada/; página web anexada en Webgrafía.

[33] En un periodo de una vez al año.

[35] El Tratado de Methuen fue un acuerdo comercial entre Inglaterra y Portugal. Asimismo, se firmó en Lisboa el 27 de diciembre de 1703.

[36] En ese momento no existía el Derecho internacional.

[37] La Pragmática Sanción de 1713 fue promulgada por Carlos VI el 19 de abril de 1713, con el objetivo de conseguir el derecho preferente de sus hijas.

[38] La Pragmática Sanción de 1713.

[39] Se produce el primer revisionismo español del tratado.

[40] Además, su esposa Isabel de Farnesio, hija de Eduardo II Farnesio y Dorotea Sofía de Neoburgo, tenía posibilidades sucesorias en los ducados de Parma y Piacenza.

[41] Inquisidor general José Molines.

[42] Esta conquista de Cerdeña se produjo en 1717.

[43] Guerra de la Cuádruple Alianza.

[44] Los franceses entraron en Guipúzcoa el 20 de abril de 1719; el 15 de junio capituló Fuenterrabía y el 2 de agosto fue tomada San Sebastián. FUENTE: https://blogs.diariovasco.com/miradas-peaton/2019/08/31/san-sebastian-1719-principales-sucesos-durante-la-invasion-francesa/; página web anexada en Webgrafía.

[45] El Tratado de la Haya fue firmado el 17 de febrero de 1720, y puso fin a la Guerra de la Cuádruple Alianza.

[46] El duque-rey de Saboya tuvo que renunciar nuevamente a cualquier derecho de acceso al trono de España.

[47] El tratado defensivo concertaba un doble matrimonio hispano-francés.

[48] El Congreso de Cambrai se clausuró en 1724.

[49] El Tratado de Viena se firmó el 30 de abril de 1725 por los representantes de Carlos VI y Felipe V.

[50] Además, el emperador prometió en matrimonio a una de sus hijas al infante Carlos, hijo de Felipe V.

[51] Posteriormente se adhirieron Suecia y Dinamarca. Prusia permaneció brevemente, intimidada por la alianza entre Austria y Rusia.

[52] El cardenal André Hercule Fleury fue el principal consejero de Luis XV entre 1726 y 1743.

[53] Se convocó para resolver los contenciosos entre Inglaterra y España.

[54] Idem.

[55] En este tratado se aseguraba al infante Carlos la herencia de los ducados de Parma, Piacenza y Toscana.

[56] En la actualidad, Reino Unido de Gran Bretaña.

[57] Estos hechos contravienen el propio Tratado de Utrecht.


Autor: Miguel Costa

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